
Benaprop
Desarrollamos el naming y la identidad visual de un hotel en Castelldefels perteneciente al grupo hotelero Benaprop, construyendo un relato de marca a partir del significado de su propio nombre: "ben a prop", una expresión que va más allá de la proximidad física para hablar de una forma de estar. Porque no es lo mismo estar muy cerca que estar bien cerca.
Este concepto dio lugar a una marca que posiciona Castelldefels como la extensión tranquila de Barcelona: un destino que conecta la energía de la ciudad con la calma del Mediterráneo. Una identidad que juega con la idea de estar cerca, pero sobre todo, de estar bien cerca, ofreciendo una experiencia que complementa ambas realidades.



Benaprop necesitaba construir una marca capaz de crecer más allá de una única ubicación. El desafío consistía en desarrollar un sistema que unificara todos los alojamientos bajo una identidad reconocible, manteniendo al mismo tiempo la personalidad de cada destino.
La solución partía de una arquitectura de marca sencilla: una marca principal fuerte, acompañada por un tagline que identifica cada ubicación. Así, Benaprop se convierte en el elemento reconocible, mientras cada hotel incorpora atributos propios a través del territorio visual, el color y la narrativa local.
En Castelldefels, el reto era claro: dejar de competir como un destino independiente y posicionarlo como la extensión natural de Barcelona. Una forma de acercar la ciudad al viajero internacional sin renunciar a la identidad mediterránea del lugar.




La identidad toma como punto de partida el paisaje de Castelldefels. Azules y amarillos evocan el Mediterráneo, la arena y la luz, en una paleta que conecta de forma natural con la arquitectura y el interiorismo del hotel.
La tipografía, ligeramente condensada y con sutiles remates, aporta un equilibrio entre elegancia y contemporaneidad, convirtiéndose en la base de un lenguaje editorial de tono cercano. La dirección de arte refuerza esa idea a través de una fotografía íntima, centrada en los detalles y acompañada de un ligero grano que aporta calidez y carácter.
El amarillo funciona como acento visual dentro de un sistema de líneas e ilustraciones geométricas que unifica aplicaciones y espacios. Un lenguaje sobrio y coherente que convierte a Benaprop en una marca cercana, reconocible y pensada para acompañar la experiencia de principio a fin.










